Las ferias y la Crisis de Babel
Autor: alberto.sanz
Las ferias deben adaptarse a la crisis, las ferias deben entender el mercado y los expositores deben ser más exigentes con las ferias, pero no haberlo hecho antes no quiere decir que las ferias no sean una gran herramienta de marketing y comercial, solo quiere decir que en tiempos de bonanza no optimizamos recursos y ahora esos dispendios nos pasan factura, a todos, que un servidor también ha cometido, comete y seguirá cometiendo grandes errores.
La verdad es que la palabrita es omnipresente en todos los medios, la crisis, algo así como el lobo, por supuesto que está aquí, por supuesto que está encima, pero señores no es que nos haya pillado por sorpresa, es que nos hemos dejado pillar.
Esta crisis que estamos viviendo, salvando las distancias y sin ánimo de ofender, la llamaría la crisis de Babel porque tiene un cierto parecido con la historia bíblica, Dios castigó a su pueblo por su soberbia, por su intención de elevar una torre hasta llegar a él.
La economía, que viene a ser el equivalente a cualquier religión en este siglo XXI nos ha castigado con una crisis en la que no nos entendemos por nuestra soberbia.
Tal vez sea una exageración, realmente la economía no nos ha castigado con una crisis por nuestra soberbia de manera individual, la crisis es un proceso cíclico en el que como individuos poco podemos hacer, cierto.
Pero sus consecuencias para cada uno de nosotros si son fruto de una mala planificación individual, no le hicimos caso, nos lo estaba diciendo, nos avisaba sin parar y todos creímos que a nosotros no nos pasaría nada porque todo iba bien en nuestra empresa.
Todo iba bien en casi cualquier empresa, la crisis lo único que está haciendo es reordenar el mercado, hagamos bien las cosas y no temamos, perdemos volumen de negocio, pero ganamos cuota de mercado.



